Como lo mencionamos en la publicación pasada, aprovechamos el tiempo de aislamiento para ordenar ideas y continuar con nuestra serie Reflexiones en Casa; en esta ocasión vamos a hablar sobre El Juguete. Como es un tema que remite inmediatamente a la memoria de cada persona (Quién no recuerda su primer juguete, el favorito, aquel que nunca tuvo o ese que todavía conserva) hemos decidido escribir esta entrada de manera diferente: Nos pusimos la tarea y escribimos 4 historias sobre los juguetes que nos marcaron.

Pero antes, es necesario tener una idea clara sobre lo que entendemos como juguete. Al igual que el juego, este tema también ha sido investigado desde diferentes lugares, por ejemplo, los diseñadores industriales se interesan más por los materiales usados para construirlos: madera, aluminio, plástico, tela, etc. En ciencias sociales les llama la atención su utilización o los estereotipos que reproducen. Sin embargo, seguimos sin saber ¿Qué es un juguete?

En Casa de Herramientas nos gusta la definición de Anne-Marie de Besombes: “Juguete es todo aquello con lo que se juega”, pues una caja de cartón gracias a la imaginación se convierte en un carro, un casco o en la vivienda de otros juguetes. También, las llaves de la casa cuando las movemos entre las manos, en un momento de distensión, se transforman en un juguete. 

 Para Martha Glanzer, en su libro El Juego en la Niñez: Un Estudio de la Cultura Lúdica Infantil, el juguete “Es un objeto que asume diferentes identidades”, de manera funcional (un objeto diseñado específicamente como juguete) o simbólica como parte de un juego de imaginación, como la caja de cartón mencionada anteriormente. 

Lo anterior nos permite hablar sobre otro tema relacionado con los juguetes, las potencialidades de dichos objetos o los tipos de juegos que pueden surgir con ellos. Con una pistola, por ejemplo, solo podemos jugar a dispararnos, mientras que con un títere podemos crear historias, personajes, imaginar viajes y hasta explicar temas en el salón de clases. 

Para terminar, nos surge una pregunta: ¿todos los juguetes deben ser objetos físicos que podamos tocar, para considerarlos como tal?  Gianni Rodari, en el libro Gramática de la Fantasía: Introducción al Arte de Inventar Historias, dice que las palabras (algo que no podemos tocar) pueden ser usadas como juguetes cuando la descomponemos, las relacionamos o simplemente generamos frases y pequeñas historias a partir de ellas. 

Para superar los debates, nosotros desde Casa de Herramientas hemos llegado a una definición “propia”:

Si estás jugando con él, es un juguete.

Esperamos te haya gustado esta entrada, te invitamos a leer los libros mencionados y otros sobre el tema.

A continuación te dejamos las 4 historias sobre los juguetes que más nos han influenciado en Casa de Herramientas:

Los juguetes de antes y los de ahora

Nunca entendí el estralandia

Trompos: Tan simples y tan complejos

Del cubo mágico al cubo rubik